El día no podía empezar de otra manera que viendo la primera revirá de mi hermandad de Santa Marta, se me hizo muy raro ver a la cofradía y me sentí extraño viendo ese misterio en la calle. Eso sí, me volvió a dejar en otro mundo la contemplación del Cristo de la Caridad, es un Cristo que te dice tantas cosas, que no puedes dejar de mirarlo. Si dios quiere, el año que viene volveré a acompañarlo por las calles de Sevilla.
De aquí nos fuimos a San Vicente, allí nos esperaba Nani, Rocío, Ana, Marcos, Pablo... una buena patulea la que nos juntamos en la salida de las Penas. Allí Nani no nos dejaba comer pipas y al final las acabó pidiendo. Era la primera vez que veía salir a la cofradía desde San Vicente y la verdad es que sigue siendo una salida muy bonita, con un sello muy marcado y con unos sonidos inmejorables.
La siguiente cita era con el Beso de Judas, escogimos un lugar en el que nunca lo habíamos visto y del que tan bien me habían hablado, lo vimos en la Pila del Pato. Una plaza rodeada de naranjos cargados de azahar y con una penumbra que pusieron el escenario perfecto a tres chicotás de lujo. Es de destacar lo bien que está andando este misterio, un paso que año tras año se va superando y que tiene un nivel altísimo. La verdad es que el sitio es muy recomendable para ver esta cofradía.
El punto final lo pusimos con San Gonzalo,una de las debilidades de Marga, poco se puede decir más de este misterio, que lo veas donde lo veas nunca te defrauda, lo vimos en el Baratillo de muy lejos y decidimos volverlo a ver revirando hacia Reyes Católicos, San Gonzalo como siempre poderosísimo, con un dominio del paso total, dando la sensación de que no pesa, es un paso con un dominio de los cambios espectacular.

1 comentarios:
Poco más puedo añadir a tu artículo porque lo has plasmado muy bien en tu post.
Sólo añadir que he vivido muchas Semanas Santa y muchos Lunes Santo (para mí,de lo que conozco, el mejor día de esta grandiosa semana),pero como lo he sentido este año nunca.
Todo lo que he visto ya lo habia visto año tras año y aunque cada año se vivi de una manera
diferente ya este ha sido superespecial.
Ha sido un Lunes lleno de sensaciones nuevas,y con una serenidad que no había sentido nunca antes.Siempre por un motivo u otro no había podido ir a Sevilla en Semana Santa tan relajada y tan agusto,disfrutando de todos y cada uno de los momentos que nos ha ofrecido.
Para mí ha sido sin duda la mejor Semana Santa de mi vida al lado de mis dos niños,el grande y el chico,con cada uno la he podido vivir de una forma distinta,con Chemita desde fuera y con Carlos desde dentro.
Besitos
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